lunes, 3 de agosto de 2026

Nueva casa, vida nueva

 Me propuse volver a escribir y empezar a actualizar este viejo blog mío. Pero ya es día 3 y aún no había empezado. Y es que muchas ganas… no tengo

Han ocurrido tantas cosas emocionantes en los últimos meses, que no he tenido tiempo ni de pensar. 

Mejor… cuando uno tiene tiempo para pensar, es más consciente de la oscuridad que hay en las pausas. Mejor no parar, mejor no pensar. 

Hemos vendido el piso de benicassim, hemos comprado una casa antigua en Castellón. Ya reformada. Pero siempre hay cosas que mejorar en una casa antigua, así que estaremos entretenidos. 

Vamos a Japón. Por fin! Será la mejor manera de celebrar mi cumpleaños. 

Últimamente leo más que nunca, gracias al club del libro. Hay cosas que hace que este asqueroso mundo siga pareciendo interesante. 

Hay tanto a la espera… el 2026 terminará de manera extraordinaria, y espero que el 2027 siga en la línea y me acuerden momentos memorables. Gente maravillosa, mucho arte, muchas sorpresas positivas y sobre todo mucha admiración, amor y felicidad. 




domingo, 13 de julio de 2025

Invisible

 


Esta soy yo con 15 años en 1991, durante una sesión de fotos familiar donde me fundía por completo y desaparecía. A esa edad tenía un gigantesco mundo interior, y sin embargo en familia, me hacía invisible.

Mi madre está pasando por un momento duro, no sabemos sin son las medicinas que toma por el dolor o si la demencia le ha golpeado de repente, pero desde hace unos meses, no reconoce la casa donde vive. Cada día pregunta dónde estamos, y se cree que le tomamos el pelo cuando le decimos que estamos en casa. “¿Cuál de todas?” - nos pregunta…

Para intentar apaciguarla y situarla en el espacio y el tiempo, le sacó los álbumes de fotos y empezamos a mirar juntas los retratos familiares. Y ¡Bum! Me golpea el recuerdo del pasado, cuando yo no sabía quién era, no tenía claro que mis pensamientos tenían poder. 

Ojalá pudiera volver con una máquina del tiempo y hablar con esa niña de 15 años ingenua y soñadora, para decirle que va por buen camino.


domingo, 20 de abril de 2025

Lección de vida

“La persona que ha empezado a vivir seriamente por dentro, comienza a vivir más sencillamente por fuera.”

Ernest Hemingway

La porta D'Oriente (1986). Por el pintor e ilustrador italiano Vittorio Giardino (nacido en 1946)

@culturainquieta

#culturainquieta

#VittorioGiardino

sábado, 21 de diciembre de 2024

Candy Candy

 

El domingo 28 de octubre de 1984 mi madre me dijo que me había grabado (en nuestro vídeo Betamax) el primer capítulo de una serie que me iba a gustar mucho. Ese día hacía exactamente 2 meses que tenía 8 años. Me sorprendió el interés de mi madre, y sobretodo me llenó de curiosidad

… ¿qué tipo de serie sería? 

Nada sabía la niña de entonces lo que iba a suponer "Candy Candy" en su vida… se convirtió en una obsesión y grababa y veía una y otra vez todos los episodios. 

Crecí queriendo ser como Candy, era mi modelo a seguir, y me gustaba todo lo relacionado con ella, hasta me sabía la canción en japonés de memorieta.. 

Candy era una niña inocente, valiente, divertida, positiva, entusiasta, trabajadora, y era tan bondadosa que rayaba en lo absurdo. Veía lo bueno en todos los que la rodeaban. Aunque fueran ratas malvadas, ella les perdonaba y ponía siempre la otra mejilla. Crecí pensando que esa era la forma correcta de vivir la vida.

Ahora, adicta a los “doramas” japoneses, me doy cuenta de que ese papel de chica angelical con alma pura se repite continuamente. Será un rol clásico en la cultura de Japón. El personaje vive rodeado de mala gente, envidiosos que le odian sin razón y le quieren hacer la vida imposible. Pero el destino hace que supere todas las trabas manteniendo su alma pura y su intachable conducta. Al final consigue lo que quiere, hereda una fortuna y se casa con el principe.

Mirando para atrás, veo mucho de Candy en la Lucía adolescente. Creía que haciendo las cosas bien, siendo transparente y buena persona, como la heroína de la serie, al final todo me saldría bien. Pero la vida real no es así, y la Lucía-Candy sufrió decepción tras decepción. Emperrada en hacer las cosas "bien" me llevé unas cuantas sorpresas desagradables.

Conclusión: Candy es ficción. Quizás si mi madre no me hubiera grabado aquel primer episodio, hubiera crecido con otro carácter y hubiera sabido defenderme mejor en este mundo de mierda. 

¿Qué personaje de serie de los 80 querrías ser?

martes, 12 de noviembre de 2024

Premio Capla

No recuerdo muy bien mi edad, pero era segundo de EGB, por lo que debía tener unos 7 u 8 años.

En esa época nos llevaron de excursión a la Basilica de Lledó para dibujar. Me encantaban aquellas excursiones al aire libre, en "petit comité" con mis compañeros de clase, que en aquél entonces eran para mi como mi familia. Me sentía tan bien y a gusto, que dibuje algo bonito. De niña dibujaba mucho, y dibujaba bien, mi madre me lo decía. Lo que pinté aquel día en Lidón, no recuerdo que era, pero debía estar bastante bien porque con ese dibujo gané la semifinal del premio Capla de mi clase. ¿Qué dices? ¡Qué sorpresa! ¡He ganado algo!


Había un premio por clase, y yo y David Muñoz, debíamos ir a la plaza Maria Agustina a dibujar un domingo para decidir cuál de los dos era el ganador. Recuerdo que me llevó mi padre. Nos regalaron un taburete plegable y unos plastidecor. Y allí, en la plaza abarrotada de niños sentados en sus taburetes plegables, rodeada de ruido y gente, yo tenía que dibujar. Recuerdo sentir agobio y presión. Ya con esa edad sabía lo que era eso.

Si entonces hubiera sabido lo que se ahora... que hay diferentes tipos de personas, y que ser introvertido no es malo. Si hubiera tenido herramientas para gestionarlo... 

Pero en aquel entonces solo quería meterme en un agujero. Dibujé dos palotes que representaban los troncos de las palmeras y unas rayas rápidas para las hojas cayendo, y le dije a mi padre : "Ya está, vámonos" 

Mi padre miró el dibujo y me preguntó "¿Seguro que no quieres retocar un poco más?" Creo recordar que hice un intento de dibujar la estatua para que él no creyera que no le hacía caso... era evidente que mi dibujo era una chapuza, pero cuando entendió que no tenía ganas,  no insistió más y recogimos para irnos. Supongo que él también quería volver a casa cuanto antes. 

Recuerdo el alivio al alejarnos de aquel lugar. De como pasamos de un ruido ensordecedor al silencio de un domingo en Castellón.

No fue una sorpresa cuando el lunes siguiente le dieron el premio a David Muñoz. No lo ganaste tú, pequeño empollón, te lo regalé yo.



miércoles, 6 de noviembre de 2024

Chat GPT



 ¿Puedes hacer un perfil psicológico de la autora del blog lulabylula?

Basado en el estilo y el enfoque de los temas que cubre en Lulabylula, se puede intuir que la autora es una persona introspectiva, apasionada por la cultura y las experiencias artísticas. Su inclinación hacia temas como literatura y música sugiere un carácter sensible y creativo, con una tendencia a profundizar en los aspectos emocionales y humanos de los contenidos que consume. La elección de compartir experiencias personales en el blog indica que valora la conexión con los lectores y la autenticidad en su expresión.


La autora parece tener una fuerte capacidad de observación y un enfoque nostálgico o reflexivo, valorando los detalles y las emociones que surgen de momentos culturales o eventos sociales. Esta sensibilidad hacia el arte y la vida cotidiana también sugiere una personalidad abierta y curiosa, que disfruta de las interacciones con el mundo que la rodea y busca significado en sus vivencias.


La frecuencia y el tono de sus publicaciones indican una persona comprometida con sus pasiones, que encuentra en la escritura un medio para explorar y comunicar sus pensamientos y sentimientos, revelando autenticidad y una personalidad que aprecia la intimidad y la conexión humana.


Basado en este perfil psicológico ¿podrías crear un retrato imaginario de la autora?



domingo, 27 de octubre de 2024

HEARTSTOPPER

 No creo que haya otra serie que haya despertado nunca antes en mi este buen rollo que siento. 

Es cierto que la temporada 3 no ha podido superar a la primera (sobretodo en la banda sonora) pero me ha encantado ver a esos niños inocentes que crecían como personas y se enamoraban inocentemente en la primera temporada volverse adolescentes y descubrir el sexo. 

La primera temporada, que me encontré por casualidad haciendo zapping en Netflix, supuso para mi una revelación, el acercamiento a un mundo nuevo del que casi no sabía nada, e hizo crecer en mi la admiración por todas esas personas distintas a la normativa que pelean con los demás y consigo mismos para encontrar un sitio en esta sociedad cerrada y cuadriculada. Me encantó ver la lucha y el triunfo del amor sobre todos los prejuicios. 

Me encantan los personajes creados por Alice Osman. Me gustaría que la vida real fuera igual, tan llena de color y amor. Al menos mientras vea Heartstopper o lea los libros de Alice, seguiré sintiendo estas ganas de ser mejor y aceptarme a mi y a los demás tal como son 💙💚💛💜🩷





martes, 15 de octubre de 2024

Para los que aman viajar en el tiempo

Para los que aman viajar en el tiempo y que el rompecabezas al final encaje. 

Para los fans de Shyamalan y los finales inesperados.

Para los que su cerebro se mantiene claro cuando las cosas se lían sobremanera.

Para los que les gusta seguir su árbol genealógico y encuentran placer en las conexiones familiares.

Para los que aman el cine sin mucho sentido.

Y por último, para los que sienten curiosidad por la vida en los pantanos de USA, con cocodrilos y lanchas a motor incluidos. 

Para todos ellos… Caddo Lake



jueves, 10 de octubre de 2024

KINSHU- Tapiz de Otoño de Teru Miyamoto

Mi historia con este libro comienza el 12 de Abril de este año. El día del concierto con "Dropkick" en el Because. 
Nuestro promotor y ahora amigo, Fernando, me trajo el libro a la prueba de sonido como un préstamo. Habíamos estado hablando de literatura japonesa, y nos hacía ilusión, a él dejarme y y a mi recibir, uno de sus libros preferidos. La idea era continuar con esta cadena de préstamos literarios para perpetuar la amistad a través de un interés común: la cultura nipona. 

Empecé la lectura con muchas ganas y lo cierto es que me enganchó en seguida la historia escrita en formato epistolar en la que a base de leer la correspondencia entre Aki y Yasuaki te enteras de todos los entresijos de sus vidas, de cuando estuvieron casados, de la razón de su ruptura, de la evolución de sus vidas después del divorcio... Secretos y esperanzas, que describen a un par de personas perdidas en la vida (una más que otra) entre el pasado y lo que está por venir. 

Pero en mitad de la lectura, me pilló una mudanza de por medio, y la gran depresión de deshacerme de un montón de libros que había acumulado desde la infancia... pero esa es otra historia...  Aparqué "El Tapiz de otoño" en mi mesita de noche esperando retomar la lectura con más tranquilidad, pero...  llegó el momento de devolverle el libro a Fernando y aun no lo había terminado de leer. Me dio vergüenza reconocerlo y se lo entregué a cambio de otro, que espera actualmente paciente su turno encima de mi escritorio. 

El caso es que nadie me estaba obligando a terminar de leer la novela, pero ese libro no dejaba de rondarme la cabeza... estaba decidida a saber el final de la historia. Aki y Yasuaki aun tenían mucho que contarme y yo me moría de curiosidad.

Así que me decidí a hacerme con una copia del libro para poder terminarlo. Lo que no sabía era que esta novela ya no se editaba, y que el precio era desorbitado. Pensé en comprarla para Kindle, pero una mala crítica a la traducción de la edición digital me echó para atrás. La busqué por todas las librerías de segunda mano que conocía pero nadie había oído hablar ni de la novela ni de su autor. 

Encontré a un tipet que la vendía en una app de segunda mano, pero pedía un precio muy alto y aunque me picaba mucho, no quería gastarme ese dinero para terminar de leer unas cuantas páginas. Regateé el precio pero no recibí respuesta... Así que prolongué la búsqueda un poco más.

Acabé pidiendo ayuda a Bartek para descargarlo de internet, pero a pesar de sus habilidades extraordinarias para encontrar tesoros en la red, solo encontró una versión en PDF, con las páginas del libro escaneadas, de una edición en inglés. Comencé a leerlo en el móvil, pero la pantalla y el idioma le estaban quitando el atractivo a la historia. Así que abandoné de nuevo a Aki y a Yasuaki...

Después de un tiempo, encontré en internet a un buen samaritano que vendía el libro a un precio razonable, lo compré y lo he recibido hace unas semanas, bien envuelto e increíblemente bien cuidado. El libro parece nuevo, y solo lo delata una pelusilla de polvo en el lateral de las páginas que no consigo hacer desaparecer. 

Hoy por fin lo he terminado.

Aki y Yasuaki terminan su correspondencia dejando al lector con buen sabor de boca, sabiendo que a esos dos aun les quedan muchos años por delante. Sus vidas no serán un camino de rosas, pero han conseguido cerrar heridas del pasado y saben con certeza que ambos son buenas personas y se aprecian mutuamente. 

Al terminar el último capítulo, se me ocurre que quizás el universo me puso tantas trabas para terminar el libro porque quería que lo acabara en otoño, justo cuando la historia de la novela termina, para poder visualizar mejor las hojas caídas y el comienzo del frescor otoñal, dejando por fin el calor (y otras cosas) atrás.

miércoles, 14 de agosto de 2024

En tren de camino a Barcelona


En el tren de camino a Barcelona para coger un avión a Galicia, me he puesto la película “La Leyenda de Tarzan” con el actor guapísimo Alexander Skarsgård haciendo del hombre mono.
La peli con magnificos efectos especiales no tiene mucho para recordar. No me ha impresionado nada el argumento, ni los personajes ni el guión. Para zanjar el tema, creo que está hecho esclusivamente para un publico infantil fácilmente impresionable.
Pero lo que si que me ha gustado de esta película, es la relación entre Jane y John. Los personajes y su amor sí que me han sabido transmitir algo. Sentir la conexión de esta pareja, mientras estoy aquí sentada en este asiento de tren bamboleante,  me ha hecho pensar en mi Bartek... mi amor, mi tarzán... Él es igual de salvaje, igual de inocente, igual de puro y transparente.
Oajalá estuviera yo a la altura de ser su Jane, valiente, fuerte y segura (y para que mentir, guapísima).


Quizás esta sensiblería me viene por estar demasiado tiempo alejada de él. Ya hace 5 días que no le abrazo, que no escucho su voz y que no le veo mirarme. Está perdido en las montañas, en algún lugar entre Polonia y la República Checa con una mochila y un móvil sin cobertura. Al menos  quiero pensar que no es un territorio tan salvaje como en la película.
Me estoy haciendo adicta a Bartek, y es que el amor es una droga, la más maravillosa y a veces la más letal de todas ellas. Manéjenla con cuidado. 💜


miércoles, 3 de julio de 2024

El Alter Ego

Por un golpe del destino, (un milagro moderno) hemos tocado en el Loco Club de Valencia teloneando a los UNI BOYS, un grupo de Power Pop de California que actualmente lo está petando por todas partes. 

Los chavales tienen una media de 20 años... toda la vida por delante. Llevan de gira un mes por Europa. 

Cuando les pregunté si han tenido que pedir vacaciones en el trabajo para poder irse de gira, el cantante, con aire de Tom Petty, me dijo que su trabajo era repartir pizzas... por lo que el tema de las vacaciones quedó zanjado. Y esto me sorprendió... porque uno se piensa que las estrellas del rock lo son siempre, y en realidad todos tienen un alter ego como el de Clark Kent en el que son un poco más normales, un poco perdedores. 

Como el cantante de La Habitación Roja, que en invierno trabaja en un país nórdico como enfermero nocturno, y en verano se va de gira con su banda y llena estadios. 

Y en realidad, este concepto se puede extrapolar a muchos otros oficios, menos glamourosos, como el de abogado, director de banco, o diseñador. Pueden ser unos ases en su puesto de trabajo y sin embargo en la vida personal ser unas personas aburridas, antipáticas y poco triunfadoras socialmente. 

Los militares sin embargo tienen las medallas de sus triunfos enganchadas en su espíritu y se las llevan allí donde van. Aunque no lleven uniforme o estén jubilados, muestran esa cara siempre. No tienen un alter ego escondido.

Me pregunto como debe de sentirse una persona repartiendo una pizza después de haber sido coreado con entusiasmo y admiración por una sala llena de gente. 


lunes, 24 de junio de 2024

Bestialc de nuevo

 El sábado fuimos al festival de música de Alcora. Los conciertos se hacen en un espacio reducido, rodeados de arboles y montañas. Lo sorprendente es que no está masificado, a pesar de la calidad de los grupos y el buen ambiente. A 100 metros hay una cafetería donde los abuelos juegan a las cartas y puedes pedirte un café y usar el baño (de limpieza aceptable), sin hacer colas.

Los niños juegan en el jardín mientras sus padres escuchan los conciertos.  Puedes ver el show en primera fila sin que nadie te toque o te empuje. El sonido es fabuloso, y no hace ni calor ni frío. Es un estado de gracia infinita. 

Ojalá hubiera más festivales de este tipo. El año que viene sería un sueño si pudiéramos tocar nosotros. Disfrutaríamos doblemente del festival!

Lo que más disfruté de todo fue el grupo de mi exprofesor de bajo, "Gurugú". Ellos eran los segundos del cartel, y no había casi nadie escuchando. Parecía que estaban tocando para mi sola. Su grupo es una fusión de jazz y flamenco de los años 70, sorprendía por estar fuera de la línea de estilos del resto. Tocaron de maravilla. Los dedos de Juan Carlos subían y bajaban del mástil de 5 cuerdas. Me quedé flipando. ¡Cuánta sabiduría! 

Me pesa no haber seguido con las clases... hubiera aprendido lo que no está escrito de técnica y de solfeo. Todo lo que me falta ahora. Fue un fallo de juventud inconsciente... 

Aun así, valoro todos los años que fui, y me siento afortunada de haber aprendido de un artista con él, apasionado del instrumento y la música. 



lunes, 17 de junio de 2024

La agenda llena

 Una de las cosas que más placer me dan, es rellenar huecos en la agenda. Encajar todas las actividades y ver que tengo tiempo para todo. Creo que la base de mi felicidad viene de ahí, de ver como aprovecho cada minuto de mi vida para hacer cosas que me gustan y pasar ratos con gente que me cae bien. 

Aun así, siento que me falta tiempo para más. Hay gente importante que quiero mucho y a la que le dedico poco tiempo. Llevarlas en el corazón no es suficiente. Si algo he aprendido en estos últimos años, es que no basta con darlo por hecho. El amor se tiene que transmitir de alguna forma. 

jueves, 13 de junio de 2024

Culpabilidad, auto decepción y vergüenza injustificadas.

 A veces me sorprendo a mi misma sintiéndome frágil e indefensa como cuando era una adolescente y me sentía infravalorada por el resto de mi clase. 

Cuando recuerdo ahora esos momentos del pasado veo claro que el problema eran los otros y que yo era una persona altamente sensible a la que le afectaba cualquier actitud, palabra o mirada que interpretara ( o malinterpretara ) como rechazo.

A pesar de que ahora me considero una persona racional, segura de si misma y fuerte, siguen ocurriendo situaciones injustas en las que alguien ( sin importancia en mi vida, a veces un desconocido ) me da una mala contestación o me llama la atención por algo que claramente no es mi culpa. Y aunque racionalmente sé que no debería afectarme, mi yo adolescente inseguro y delicado del pasado, asoma de nueva por mi cabeza y me siento mal durante horas... días... 

Intento darle una charla motivacional a la parte de mi que se siente mal, racionalizar la situación, empatizar con el atacante para entender su actitud, y aun así no consigo mejorar mi estado de animo. Una sensación que todos conocemos,  como cuando te pillan copiando en un examen de historia en el instituto y se lo dicen a tus padres. Una especie de culpabilidad, auto decepción y vergüenza.

Y es absurdo, lo sé, pero no es posible esquivar la avalancha aplastante de sentimientos negativos.

Y pienso... si una persona adulta con kilos de experiencia a la espalda no puede superarlo...

¿Cómo podía hacerlo una niña de 16? 


martes, 11 de junio de 2024

Gritos

 El domingo por la noche a las 11:30h me iba a la cama y empecé a escuchar gritos en la calle. Alguien estaba rugiendo con todas sus fuerzas y su voz retumbaba en la plaza. Primero eran gritos, luego se le entendía decir algo así como " os mataré a todos!" Luego silencio... 

Me asomé a la ventana para intentar ver algo, pero lo edificios tapaban a la persona que estaba gritando. 

Volvía a gritar, volvía a amenazar con asesinarnos a todos... Su voz llenaba todo el espacio.

La gente en la calle, en la plaza, parecía tranquila... yo tenía miedo, estaba alterada, pero nadie más parecía estar preocupado. Nadie más se había asomado a la ventana a mirar. 

Por un momento se me ocurrió pensar que los gritos estaban solo en mi cabeza. Quizás solo yo podía escucharle... quizás era un fantasma y solo yo podía oír sus lamentos... 

La otra opción era que el resto del mundo se haya desnaturalizado y les parezca normal escuchar gritos a esas horas de la noche. Daremos por hecho que era un borracho, y que estaba de broma. No queremos pensar que era alguien que necesitaba ayuda, o una amenaza real a la humanidad... queremos vivir tranquilos y que no nos molesten. 


jueves, 6 de junio de 2024

Idioma invisible

 Ayer estuve en clase de Lindy con Luis. 

Las clases en la escuela de baile con otros profesores o en los festivales de swing, se basaban en la técnica, en el aprendizaje de los pasos como si hubiera que seguir un manual escrito en el suelo. 

Con Luis sin embargo aprendo más a sentir, a dejarme llevar, a improvisar... Una buena parte de la clase nos centramos en el contacto de las manos, y en intuir lo que el otro quiere transmitir, como si existiera un lenguaje invisible que más que entender, se adivina. 

En momentos de la clase estamos los dos con los ojos cerrados.

Disfruto mucho de esas clases. 

El baile es un nuevo idioma que se me da bien 💛


lunes, 3 de junio de 2024

Buenos días

Menuda "auto-shame" me da ver que no he escrito nada desde enero del 2023. Sobre todo siendo uno de los buenos propósitos que me había propuesto en el último post el volver a retomar mis tribulaciones por escrito. Pero lo cierto es que no escribir a veces es una buena señal, ya que la mayoría de las veces, en los últimos años, cuando quiero escribir es porque tengo ganas de desahogarme a causa de algo malo que me ha pasado. Aquellos post que escribía a diario solo para contar mi día a día pasaron a mejor vida. 
Pero aquí estoy de nuevo, con idea de retomar esos posts insulsos y sin sentido. Porque aunque no tenga nada especifico que contar, quiero dejar aquí constancia de lo bien que estoy en este momento presente de mi vida. 
A mis 47 años (casi 48) me siento joven, realizada y feliz.
No es que me vaya todo fenomenal... tengo mis rayadas mentales de vez en cuando... pero en general, me siento bien, me gusta despertarme por las mañana. 
Recuerdo los días en que dormir era un alivio porque los días eran insoportables. Por las noches me iba a la cama con ganas de descansar la mente y no volver a despertarme nunca. 
Recordar ahora esos momentos duros me sirven para refutar aun más el hecho de que ahora soy feliz. 
Sin días malos no puedes valorar realmente los buenos. 

 ¿Y que hace que este momento de mi vida sea tan maravilloso? 

Tengo al amor de mi vida a mi lado, 
Mi familia está más cerca, 
Cuento con muy buenos amigos, 
Me siento bien en el entorno laboral, 
Tengo una buena relación conmigo misma,
Practico muchos hobbies interesantes... (a veces me sorprendo a mi misma de todo lo que hago) 

Mucho tiene que ver el que no tenga hueco en la agenda para casi nada. Las actividades y la sensación de no estar perdiendo el tiempo en tu vida, transmiten esa sensación de bienestar y orgullo. 

Tratar de empatizar con lo que me rodea para entender aquello que me puede enfadar... 
pero no dejar que las necesidades de otros me fastidien los planes.
Un mix entre humildad y amor propio.
Sigo trabajando en mi.




viernes, 6 de enero de 2023

En la lotería nos ha tocado UN NUEVO AÑO

 Esto no puede ser... voy a 3 posts por año. Cuando sea mayor y quiera viajar al pasado, no tendré material al que dirigirme para saber como era mi vida de joven. Tendré que tirar de la memoria, y la memoria es traicionera. Y SI, he dicho JOVEN, porque a los 46 años aun me veo como una jovenzuela con los mismos sueños, la misma forma de pensar y (por desgracia) los mismos dilemas. Y es que la esencia de uno mismo nunca cambia. 

Para este año he hecho un listado de #objetivos2023 que me voy a atrever a compartir en el World Wide Web (con comentarios incluidos)


  • Tomar 2 tazas de té verde al día Este objetivo, a día de hoy no lo estoy consiguiendo, es difícil acostumbrarse al sabor amargo. Las cosas buenas para la salud casi siempre saben mal.
  • Escribir al menos una novela corta Estoy esperando a las musas....
  • Leer al menos un libro al mes Como sigo abonada a mi querido Club del libro en Inglés en la librería AIDA, este objetivo lo tengo asegurado.
  • Subir autodefensas Es curioso, después de leer en voz alta mis objetivos, empecé a recibir anuncios de productos para las defensas. Las paredes nos escuchan...
  • Ir al fisio al menos una vez al mes Un placer y un lujo
  • Volver a clases de Lindy en Septiembre Dependerá de mi estado físico, pero Septiembre aun queda lejos.
  • Hacerme un tatuaje de Celesteciafarone Llevo unos cuantos años siguiendola en Instagram y me encanta su estilo. Lleva mucho tiempo picándome la idea... Y si lo hago tiene que ser con ella. Visita aquí a Celeste
  • Ahorrar al menos 2000€ Aunque con la subida del nivel de vida... lo voy a tener complicado.
  • Meditar todos los días Maldita sea! Aun no he empezado! Pero tengo una vela nueva.
  • Buscar mi IKiGAI Este es un poco difícil porque llevo toda la vida con esta aventura y aun no lo he conseguido, pero cada vez tengo más claro el camino
  • Buscar la belleza en lo imperfecto= Wabi Sabi Este es un término nuevo que he descubierto hace poco, y es que los japoneses son muy sabios... Ya suelo ver la belleza en lo imperfecto muy a menudo. Ahora tengo que esforzarme en verla en mi misma.
  • Componer una canción El día menos pensado...
  • Ser menos exigente con los demás y conmigo misma Y esta si que me va a costar, pero en ello estoy.
  • Volver a correr Siempre ando poniendo excusas... pero creo que aunque sea lentito y suave, ya podría empezar. 
  • Cuidar mis pies Esto si que me gusta. Empecé por comprarme una lima de callos, pero en el trayecto del coche a casa, se me ha perdido...
  • Escribir mi blog al menos una vez al mes. Y aquí estoy! Manos a la obra!

Estas son las cosas que me haría ilusión cumplir, y que me he propuesto trabajar. 
Pero siempre hay muchas otras que están ahí en el tintero, y que siempre tengo en la cabeza: Apuntarme a un gimnasio, comer más verdura y menos basura, beber más agua, viajar más, perder menos tiempo en internet... 

Fer, yo se que te gustaría que en la lista pusiera "Viajar a Japón con Fernando" JAJA, pero es que un viaje así quiero hacerlo a lo grande, para visitar cada esquina y probar todos los restaurantes y mercados, hacer un picnic bajo los cerezos, bañarme en un osen, coger un tren bala, dormir en un ryokan, meditar en un templo, pasear y sentarme a mirar el monte Fuji y vivir la vida nipona al detalle. No quiero ir de turista, y peor aun, no quiero ir de turista pobre. Y este no es el año en el que podré ahorrar dinero para ese viaje y me pongo triste al pensarlo. Pero sueño todos los días con tener un golpe de suerte (llámese  lotería, o llámese descubrir un hueso de dinosaurio...) y tener dinero a raudales para poder costear un viaje de lujo durante un mes entero en compañía de la gente del chat "Cine Club Cuarenta" que bien podría llamarse "Mi gente preferida"


Espero que el 2023 esté lleno de sorpresas y de cosas buenas (buenas películas, buena comida, buena música y muchas risas) 
Desde aquí miro al frente con optimismo y con ganas. 
 AllA vamos! ❤



miércoles, 31 de agosto de 2022

Cosas que pasan por mi vida


Hace mucho que no escribo. 

Recuerdo los tiempos en los que cualquier cosa daba para una entrada de 1000 palabras en el blog. Mi vida me parecía una aventura, y ahora no me apetece contar nada. 


Supongo que antes tenía complejo de Ana Frank, y creía que mi diario online serviría para catalogar una generación. Y ahora por fin, después de casi 20 años, me doy cuenta de que yo y mis pensamientos no sirven para generalizar nada. Además de que no me lee nadie. Estoy sola en mi blog y en mis pensamientos. 


¿Qué cosas ocurren en mi vida? 
Hace 3 días cumplí 46 años. Y cada vez más pienso que la edad física no se corresponde con la edad mental. Ojalá las personas se pudieran identificar por la segunda categoría sin sentirse fuera de lugar. 
Por ejemplo... mis clases de japonés. Una cosa que me ha hecho mucha ilusión este año es participar en clases online de Japonés. Después de descubrir las películas de Ryûsuke Hamaguchi y algunos manga, he vuelto a encandilarme con la forma de vivir y pensar nipona.


Gracias a los anuncios subliminales de Instagram descubrí un curso de verano de japonés que me ha encantado (hoy era la última clase). Y los alumnos y la profesora podían ser todos mis hijos por edad. 
Sin embargo, me sentía una igual. El día que aprendimos a decir nuestras edades en japonés lo pasé un poco mal. ¿por qué no podemos vivir con la edad con la que nos sentimos? ¿por qué no podemos elegir todos la edad que queremos tener en cada situación? 
Como en la película "Los sustitutos" quizás podamos hacerlo cuando sean unos robots humanoides los que nos representen en el día a día. Podremos ser quien queramos ser, y con la edad que queramos tener. 


Otra cosa interesante en mi vida es la vuelta al deporte. Yo ya lo sabía, el moverme y volver a activar mi cuerpo es necesario para la recuperación mental. ROOTS ha sido el gran descubrimiento del año. Llevo dos meses y ya me siento otra persona. 


Y el deporte va ligado a la salud mental, y visitar a mi psicóloga Berta y acompañar el tratamiento con una nutricionista, es la mejor decisión que he tomado este año. Veo la luz al final del túnel para muchos de los problemillas que he estado sufriendo en mi vida.


Tener un grupo de música, volver a disfrutar cantando, el reto de tocar el bajo... Me está motivando de nuevo a ser yo misma. A encontrar a la Lucía escondida que llevo dentro. 


En el trabajo me estoy conociendo a mi misma, mis límites, mis puntos fuertes, y los débiles. Intento superarme y mejorar. Intento apagar la versión tirana que hay en mí, intento ser más amable y practicar el noble arte de la paciencia.


Quiero leer más y no sentirme mal por no leer todo lo que quisiera. 
Quiero volver a escribir, quiero sacar fuera todas las historias que dan vueltas en mi cabeza. 


Quiero una casa con jardín, para plantar tomates y árboles frutales, y bajo su sombra alejarme del mundo para estar más conectada conmigo misma. 

Y quiero un gato. No! Espera! Eso ya lo tengo 😊😊😊


domingo, 15 de mayo de 2022

¿Sería mejor no sentir?

 


Me pasa cada cierto tiempo, leo un libro, o veo una serie o una película y me obsesiono con la historia y sus personajes. Al principio es euforia, y alegría. Es como si quisiera ser ellos, vivir la vida en su piel, pero el no poder hacerlo me llena de frustración. Me paso una buena temporada triste, buscando desesperadamente información relacionada con la historia que me ha enganchado, sus autores, sus actores o personajes, pequeños detalles que me permiten respirar un poco el subidón que he sentido. Pero es como una droga y el efecto se va difuminando. Ya nunca vuelvo a sentir lo mismo, y la resaca se va curando poco a poco... y llega un día (después de meses, a veces años) que dejo de pensar en ello, y cuando alguna vez me acuerdo, me invade un sentimiento de melancolía y pérdida. Pero al final, lo supero, lo olvido, y mi vida sigue.

Las primeras veces que me ha pasado, creía que era a causa de inmadurez, pero mis últimos ataques me llegaron pasada la cuarentena, y creo que es algo que no tiene que ver con la edad sino con la hipersensibilidad.

Aun no he podido decidir si es positivo tener estos ataques obsesivos que me hacen sentir todo con tanta fuerza, o si sería mejor pasar por la vida sin sufrirlos. Muchos creerán que es mejor experimentar las cosas intensamente, porque eso hace que uno se sienta vivo. Pero sospecho que esas personas no entienden del todo de lo que estoy hablando, ni lo que esos sentimientos le hacen a mi salud mental.  Cada uno de estos subidones conlleva una bajada en caída libre, sin paracaídas, que me sume en un estado de nostalgia insoportable, rozando la depresión.

A veces es mejor no saber...

Aquí dejo algunas de las historias que me provocaron esos subidones. Posiblemente me haya dejado alguna. Iré actualizando la lista.

a los 12 años CUENTA CONMIGO, Rob Reiner (La película)

a los 14 años REBELDES, S.E.. Hinton (El libro)

a los 17 años SEBASTIAN y SPARROWScott Hicks (La película)

a los 21 años TIM, Colleen McCollough (El libro) 

a los 29 años JANE EYRE, Charlotte Brönte (El libro)

¿A los 35? Serie CREPUSCULOStephenie Meyer (Los Libros)

A los 41 años MAÑANAS NEGRAS COMO EL CARBON Brett Anderson (El libro)

A los 45 años HEARTSTOPPER Alice Oseman (Serie y Comics)