viernes, 14 de agosto de 2026

En busca de otro planeta

 Pasó el eclipse y no nos convertimos en arena. Tuvimos mucha suerte con el tema del transporte. Fuimos los últimos dos en entrar en el autobús lanzadera que llegaba a la playa a tiempo para el comienzo del eclipse. Justo encontramos a nuestros amigos Italo-argentinos a tiempo para ver como la luna comenzaba a comerse al sol y vimos el “ring of fire” en su explendor desde la orilla del mar en la playa del gurugú. 

Todo el mundo hablaba de lo impresionante que era la experiencia. Yo estaba más preocupada en conseguir volver a casa con la espantada de gente que iba a haber cuando se terminara el espectáculo. 

Pero volvimos a tener suerte y nuestros amigos Miguel y Ester estaban cerca y habían venido en coche. Olé! Vinieron a nuestro encuentro y nos llevaron hasta la puerta de casa, pero antes de irse nos fuimos los cuatro a cenar en el Etrusco. Un placer, siempre, aunque sea solo por su agua con gas italiana con gasificación natural. 

Ya ha pasado el eclipse, ya he llevado a mis amigos al aeropuerto y se encuentran sanos y salvos en sus respectivas casas. Y yo sigo teniendo una sensación de agobio tremenda. Ya no es por algo mundano como el tener la casa patas arriba, o no saber qué hacer con mis padres, sino que la sensación es algo más profunda y concierne a la tierra, a su supervivencia y al universo. 

Todas estas civilizaciones que hemos construido, cualquier día de estos se van al aire. Hay una explosión nuclear, o el aire se transformará en fuego, y puff! Nos iremos todos a la mierda. Veo las noticias, el calor global, los incendios, el terremoto en Colombia, la masa blanca creciendo en el mar menor… esto pinta muy mal. Pero la vida sigue y el lunes iremos a trabajar, el viernes que viene volaremos a Japón, y el 19 de septiembre tocaremos en Murcia. 

El futuro es incierto, pero seguimos planeándolo como si nada. Que podemos hacer? Creo que ya estamos en un punto sin retorno. Mi vida es insisgnificante en este planeta. ¿Podría irme a vivir a otro?

miércoles, 12 de agosto de 2026

El día del eclipse

 Parece que hoy es un día especial, todo el mundo habla de lo mismo, ¿desde donde se verá mejor el eclipse? 

En Febrero compré las gafas, en previsión de que en agosto fueran más caras o no hubiera suficientes. Y hoy, el día del eclipse, no me apetece verlo. 

Han venido Giulia y Lionel de sus respectivos países de residencia, juntos con su respectiva familia para ver el eclipse juntos, porque Nuestra zona es la mejor para verlo. Así que no puedo quedarme en casa. 

Que pasará? Nos quedaremos todos ciegos, desapareceremos en forma de arena como en la película “La noche del Cometa”? 

Ojalá hubiera un cambio significativo. Ojalá ocurra algo que me haga volver a ser feliz. 

De momento, algo presiona mi estómago, la situación de mis padres, la sensación de que les abandono, el disgusto con mi trabajo, conmigo y con el follón que nos espera en nuestra casa nueva… la situación del mundo en general, el odio al prójimo, la gente mala, la gente buena, unos seres humanos con miedo a otros seres humanos y a su bienestar adquirido. 

Política, guerras, opiniones encontradas… no quiero vivir en este momento de la existencia de la humanidad. Me gustaría escaparme a otra dimensión donde solo exista el amor y la empatía. 

Hoy es el día del eclipse, y ojalá cuando la luna cubra al sol, me convierta en arena sin remordimientos ni pesar.


lunes, 3 de agosto de 2026

Nueva casa, vida nueva

 Me propuse volver a escribir y empezar a actualizar este viejo blog mío. Pero ya es día 3 y aún no había empezado. Y es que muchas ganas… no tengo

Han ocurrido tantas cosas emocionantes en los últimos meses, que no he tenido tiempo ni de pensar. 

Mejor… cuando uno tiene tiempo para pensar, es más consciente de la oscuridad que hay en las pausas. Mejor no parar, mejor no pensar. 

Hemos vendido el piso de benicassim, hemos comprado una casa antigua en Castellón. Ya reformada. Pero siempre hay cosas que mejorar en una casa antigua, así que estaremos entretenidos. 

Vamos a Japón. Por fin! Será la mejor manera de celebrar mi cumpleaños. 

Últimamente leo más que nunca, gracias al club del libro. Hay cosas que hace que este asqueroso mundo siga pareciendo interesante. 

Hay tanto a la espera… el 2026 terminará de manera extraordinaria, y espero que el 2027 siga en la línea y me acuerden momentos memorables. Gente maravillosa, mucho arte, muchas sorpresas positivas y sobre todo mucha admiración, amor y felicidad.